Testa•del•Serpente

"Rinunciare a tutto per salvare la testa" •

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Avvenire sceglie Barabba. Addio forzato al “Jesus” di Staino: un Gesù umanitario, politico, giustiziere e antifascista. Tarquinio piange l’artista: “portavi la luce”

Finisce dopo un anno di collaborazione il rapporto tra l'artista ateo e anticlericale Staino e il giornale dei Vescovi Avvenire di Marco Tarquinio.

È con grande soddisfazione che accogliamo la notizia della fine del rapporto tra il vignettista Staino e il giornale Avvenire. L’annuncio viene dato dallo stesso artista in una lettera al direttore pubblicata su Avvenire intitolata «JESUS non merita il microscopio». Dice Staino che a causa delle molte polemiche (chiamarlo scandalo?) è costretto a rinunciare perché «In questa situazione è ben difficile lavorare. Prendere la matita in mano sapendo bene che qualunque cosa io disegni verrà passata sotto microscopio alla ricerca di punti o sfumature che possano esser letti come offensivi o blasfemi, fa sì che venga a mancare quella serenità di fondo che permette di far incontrare il sorriso fraterno laico con un sorriso fraterno cattolico».

Il direttore Marco Tarquinio si dice estremamente dispiaciuto («Ognuno porta la luce che ha, e accende quella che trova o che gli viene donata lungo il cammino. Tu sei così»). In fondo ci credeva veramente che con la sua omelia domenicale e con la sua esegesi, il bravo Staino avrebbe fatto un gran bene alla comunità di cattolici italiani ancora da rieducare sui valori  umanitari (affatto spirituali) incarnati dal buon Jesus Christ.

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La Navidad y la fiesta de la Sagrada Familia

Kiko Argüello Wirtz, La Sacra Famiglia, 1997.

Kiko Argüello Wirtz, La Sacra Famiglia, 1997.

Cada año, durante la Octava de Navidad, la Iglesia Católica celebra la Fiesta de la Sagrada Familia de Jesús, María y José. Es una fiesta importante en el calendario litúrgico, que siempre se ha celebrado en proximidad de la Navidad (aunque la fecha de la celebración ha cambiado durante la historia en base a las reformas del calendario o a los diferentes ritos). Después de la reforma litúrgica del Concilio Vaticano II se ha establecido que se celebre esta fiesta en el primer domingo después de Navidad.

La fiesta de la Santa Familia de Nazaret tiene una evidente relación con la Navidad: Jesús, el hijo de Dios enviado al mundo, se ha encarnado en una familia humana. Con el nacimiento de Jesús, el Dios Creador ha entrado en el mundo insertándose en ciertas coordenadas histórico-geográficas.

Los relatos del nacimiento de Jesús, escritos por los evangelistas subrayan dichas coordenadas con indicaciones puntuales. Esto ocurre, por ejemplo, cuando el evangelista Lucas nos dice que, en los días del nacimiento de Jesús, hubo un censo por voluntad del emperador Cesar Augusto y que este censo “tuvo lugar siendo gobernador de Siria Cirino” (Lc 2,2); del mismo modo el evangelista Mateo especifica que Jesús nació “en Belén de Judea en tiempos del rey Herodes” (Mt 2,1). Benedicto XVI, en su libro La infancia de Jesús observa que “Jesús pertenece a un tiempo exactamente datado y a un ambiente geográfico exctamente indicado” y que, según las fuentes históricas, está claro que “Jesús nació en Belén y creció en Nazaret.

Por lo tanto, Dios ha decidido entrar en el mundo para salvar a los hombres, precisamente a través de una familia humana. Jesús nació de una mujer, María, desposada con José, un judío “de la casa de David” (Lc 1,27; 2,4). José y María viven como toda familia de aquella época, según las tradiciones, los rituales y la fe de su pueblo. Observando la ley de Moiées, Jesús es circuncidado (Lc 2,21) y presentado en el Templo de Jerusalén (Lc 2,22-38). Sus padres “iban todos los años a Jerusalén a la fiesta de la Pascua” (Lc 2,41). José garantiza la protección a la familia en la vida cotidiana y, sobre todo, en los momentos de mayor dificultad (Mt 2,13-23) provee el sustento familiar con el trabajo de carpintero (Mt 13,55; Mc 6,3); La madre de Jesús se ocupa de las labores domésticas y de atender a los hijos como en toda familia de aquella época.

Es en la intimidad de la familia donde Jesús es iniciado a la fe de su pueblo recibiendo de sus padres los contenidos fundamentales de la religión judía: la historia de un pueblo elegido por Dios, liberado de la esclavitud de Egipto, conducido a la tierra prometida al padre Abraham y depositario de una alianza establecida con el Dios de los patriarcas en el monte Sinaí. Como afirma el papa Benedicto XVI, José “seguramente ha educado a Jesús en la oración junto con María” y “lo habrá llevado consigo a la sinagoga, en los ritos del sábado, como también a Jerusalén, para las grandes fiestas del pueblo de Israel” (Benedicto XVI, Audiencia el 28/12/2011). Así Jesús “crecía en sabiduría, estatura y gracia” (Lc 2,52) permaneciendo sujeto a sus padres (Lc 2,51).

La familia de Nazaret es la primera célula evangelizadora, la primera comunidad en misión de la historia. ¿Quién, antes de esta humilde familia, había llevado a los hombres el Mesías prometido por Dios y anunciado por los profetas? El papa Pablo VI durante su visita a Nazaret en 1964, afirmaba que “Nazaret es la escuela de iniciación para comprender la vida de Jesús. La escuela del Evangelio”. Es precisamente observando su familia que podemos comenzar a conocer y a amar a Jesús: “Aquí se comprende la necesidad de observar el cuadro de su permanencia entre nosotros: los lugares, el templo, las costumbres, la religiosidad de que Jesús se sirvió para revelarse al mundo”.

sgda familiaLa familia de Nazaret, continuaba el papa Montini, constituye un modelo y una guía para toda familia humana: “Lección de vida doméstica. Enseñe Nazaret lo que es la familia, su comunión de amor, su sencilla y austera belleza, su carácter sagrado e inviolable; enseñe lo dulce e insustituible que es su pedagogía; enseñe lo fundamental e insuperable de su sociología” (Pablo VI, 05/01/1964 Basilica de Nazaret).

Por lo tanto, es necesario que nuestras familias vuelvan su mirada y su corazón a la casa de Nazaret, a la Santa Familia de Jesús, José y María. Esto es urgente, más que nunca en los tiempos que estamos viviendo, en los que la familia, eje fundamental sobre la que está fundada la historia de la sociedad humana, es atacada por diversos frentes, sufriendo a veces consecuencias devastadoras. La cultura contemporanea parece haber olvidado la importancia de la institución familiar con los valores a ella relacionados, para abrir el campo a un individualismo extremo que ofusca la belleza y la grandeza de la familia.

En la sociedad post-moderna caracterizada por la demolición de los vínculos estables y de las relaciones perdurables, la familia vive un reto fundamental: seguir siendo un punto de referencia sólido, estable y acogedor para cada hombre y responder a la admirable vocación de ser imagen de la Trinidad, signo visible del amor fecundo y de la providencia de Dios hacia cada hombre. El drama del divorcio, del aborto, de la eutanasia y de las fecundaciones in vitro, son algunas heridas profundas que dejan una huella indeleble y amenazan la estabilidad y la salud física y espiritual de la familia. La tendencia a equiparar las uniones homosexuales a la familia tradicional, además del intento de decomponer la estructura portante de la familia a través del ataque a las figuras del padre y de la madre, son otros desafíos que la familia tiene que afrontar con serenidad, valor y decisión.

Es por esta razón que la Iglesia, frente a la crisis de la institución familiar, ha decidido dedicar dos Sínodos en los años 2014-2015 (un Sínodo Extraordinario y un Sínodo General) para reflexionar sobre la situación actual, sobre la misión y sobre el proyecto de Dios con la familia, un recorrido que, bajo la guía del Espíritu Santo, se ofrece como un “camino de discernimiento espiritual y pastoral” (cfr. Relatio Sinody 2014).

Sagrada_Familia_del_pajarito_(Murillo)

Murillo, “Sagrada Familia del pajarito”

La reciente canonización del papa Juan Pablo II, recordado como “el papa de la Familia” y la beatificación del papa Pablo VI, el papa de la “Humanae Vitae”, han marcado un nuevo impulso espiritual a la causa de la familia, asegurando la especial protección de estos dos pontífices que, con su magisterio, han dejado una heredad espiritual de insigne valor para la familia. El magisterio de San Juan Pablo II dedicó mucho espacio a los temas del matrimonio, de la sexualidad humana, del valor de la mujer y de la vida humana; ha dejado también un ciclo de catequesis centrado en la “teología del cuerpo” que, hasta el día de hoy, sigue siendo un patrimonio de inestimable valor. A lo largo de su pontificado ha sido reconocida la santidad de varios cónyuges, indicando así, para muchas familias cristianas en el mundo, un camino a recorrer. La exhortación apostólica Familiaris Consortio, firmada por el papa polaco trás el Sínodo del 1980 sobre las obligaciones de la familia cristiana, es un documento de grandísima profundidad teológica y espiritual que cada familia debería leer para meditar sobre su propia vocación.

En septiembre de 2015 la ciudad de Philadelphia (USA) hospedará el VII Encuentro Mundial de las Familias, organizado por el Pontificio Consejo para la Familia. El tema de la jornada será: “El amor es nuestra misión: la familia plenamente viva”. El papa Francisco, en la carta escrita en ocasión de este encuentro internacional, afirmó que “la misión de la familia cristiana, hoy como ayer, es anunciar al mundo, con la fuerza del Sacramento nupcial, el amor de Dios”.

Después de Navidad, por lo tanto, estamos invitados a alegrarnos en el recuerdo de la Santa Familia de Nazaret y, junto con ella, a celebrar también nuestra familia que, a pesar de los defectos y las dificultades de una institución humana hecha de hombres y mujeres débiles y pecadores, está llamada por Dios a la santidad, a ser luz del mundo y sal de la tierra. Estamos invitados a festejar juntos, a estar en comunión y a dar gracias al Señor por nuestra familia, conscientes de que, como escribió San Juan Pablo II, “el matrimonio y la familia constituyen uno de los bienes más preciosos de la humanidad” (Familiaris Consortio, 1) y que justamente allí, en nuestra realidad familiar, Dios ha querido hacerse presente a través de su Hijo, nacido en Belén de María, esposa de José.

Pd. El Papa Francisco ha dispuesto que en toda plegaria eucarística se mencione el nombre de San José, padre terrenal de Jesús. Con un decreto de la Congregación para el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos, se ha dispuesto la mención del nombre de San José en el Misal Romano después de la Bienaventurada Virgen María.

Miguel Cuartero
blog: TestaDelSerpente
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witter: @mcuart@Testa_Serpente

Traducción: María Cuartero

Socrate il brutto!

SocrateNulla scegliamo solamente per la sua bellezza, ma tutto per la sua funzionalità, convenienza o secondo altre categorie di giudizio in base all’oggetto in questione. Al mercato scegliamo la frutta per il suo sapore, odore, consistenza, mai per la sua bellezza esterna o per il suo bel colore… (altrimenti vi sfiderei a scegliere… il kiwi!). Anche i vestiti che ci piacciono li scegliamo per la loro utilità, i mobili per la loro funzionalità.

Non scegliamo la fidanzata o la moglie soltanto per la sua bellezza ma anche perchè vediamo in lei qualcosa che ci attira più profondamente, che va oltre l’aspetto fisico e che risiede nel suo carattere, nel suo animo, nella sua anima (altrimenti vi sfiderei a sceglierne soltanto una!). Se poi avete la fortuna – come me – di avere un 2 in 1 allora meglio ancora!

A me sembra spesso banale e moralizzante una crociata contro la bellezza fisica a favore di quella interiore. E’ ormai lo standard buonista e politicamente corretto, è discorso politicamente simpatico ed attraente elogiare il “bello dentro” per cercare di distogliere lo sguardo dalla nostra società del bello in cui domina il culto alla bellezza. Voglio dire, il rischio è sempre quello di esagerare e finire per elogiare il brutto! Ma questo non è il punto.

E’ cosa buona e giusta riportare l’attenzione,  che spesso si ferma alla superfice (su ciò che è superficiale), all’interno (ciò che è l’essenza, il vero “sapore” del frutto che scegliamo), ma ho spesso l’impressione che siano sono parole, perchè – in fondo – il bello ci piace, e ci crediamo poco quando diciamo che non è essere belli l’importante (altrimenti vi sfiderei a non pettinarvi prima di uscire, a non profumarvi a non cambiarvi mai i calzini e a non lavarvi!).

Curioso il caso di Socrate! E più ci penso è più diventa un personaggio strano, atipico, un randagio della storia… Di Socrate sappiamo poco, e ciò che sappiamo è confuso; ma una cosa è certa, anzi certissima: Socrate – il padre della filosofia e della sapienza umana – era brutto! Ma quanto era brutto!? Qualcuno arrivo a dirgli che era un “monstrum“. Faccia bovina, sembrava un buffone. Gli occhi a palla sporgevano in fuori; il naso enorme, curvo, schiacciato e pieno di mocciolo! Vestiva male, trasandato e sporco.

Questo uomo così brutto e schifoso dal punto di vista estetico, nascondeva un tesoro: una sapienza che contribuì in modo decisivo a costruire la civiltà occidentale! Socrate il brutto, seppe spezzare lo standard di bellezza e perfezione greca indicando una via migliore: la conoscenza profonda di sé: “conosci te stesso”. Te stesso, ciò che sei veramente, in profondità, sotto la maschera bella che copre chi sei.

Da lì a conoscere tutto il passo è breve: lo diceva l’umanista spagnolo Juan Luis Vives che affermava che il cammino della vera sapienza inizia col “conosci te stesso” e termina col “conosci Dio”. D’altronde Socrate mi ricorda molto – e sempre di più – un altro “brutto”, davanti al quale conveniva “coprirsi il volto” per non vederlo “tanto era sfigurato il suo volto”… ed anche lui nascondeva un tesoro bellissimo che salvò l’umanità. Egli era la vera Sapienza.

miguel c. s.

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