Testa•del•Serpente

"Rinunciare a tutto per salvare la testa" •

Archivio per il tag “francisco”

La lección de Benedicto: no a una nueva Iglesia. Comunidades catecumenales para vivir la fe

El breve ensayo del papa Benedicto XVI sobre la llaga de los abusos sexuales en la Iglesia (texto publicado en español en la pagina web de Aciprensa) ha dado la vuelta al mundo en pocas horas, dando lugar a  reacciones opuestas entre quienes aplauden la profunda análisis del papa emérito y quienes critican la oportunidad de que Benedicto XVI continúe a expresar su pensamiento prefiriendo un emérito silencioso y aislado que se dedique solo a la oración (posiblemente silenciosa). Sin embargo Benedicto XVI afirma que ha querido ofrecer su contribución a la “Cumbre sobre los abusos sexuales” convocado por el papa Francisco en el Vaticano, después de haber consultado al actual Pontífice y a su Secretario de Estado, el cardenal Parolin.

Continua a leggere…

Breve biografia de Carmen Hernández: Carmen, una vida de misión

IMG-20160720-WA0026Carmen Hernández nació en Ólvega (Soria, España) el 24 de noviembre de 1930. Era la más joven de ocho hermanos (cuatro hombres y tres mujeres) y vivió su infancia en Tudela.

En Javier frecuentó la escuela que la Compañía de Jesús (Jesuitas) tenía en Javier. Bajo la influencia del espíritu misionero de San Francisco Javier, desde muy joven sintió la vocación de partir en misión a la India, y con 15 años quiso hacerlo con la certeza de la importancia de la evangelización en su vida.

Gracias al P. Sánchez, un jesuita de Extremadura, profundizó en el estudio de la Escritura y de la espiritualidad.

Por voluntad de su padre en 1954 comienza a estudiar Químicas en Madrid, donde se licencia con las máximas calificaciones en 1958. Continua a leggere…

Mensaje del Papa Francisco en ocasión de la muerte de Carmen Hernández

carmen osservatore romanoMadrid, 21/07/2016.– Hoy a las 18 horas la Catedral de Santa María la Real de la Almudena de Madrid albergó la Misa funeral por Carmen Hernández iniciadora del Camino Neocatecumenal junto a Kiko Argüello, fallecida este pasado martes a los 85 años de edad en su residencia de Madrid.

La ceremonia estuvo presidida por el arzobispo de Madrid, Mons. D. Carlos Osoro Sierra y concelebrada por algunos cardenales y otros obispos.

Su Santidad el Papa Francisco ha enviado un emotivo mensaje a Kiko Argüello con motivo del fallecimiento:

Al Sr. Francisco (Kiko) Argüello
Camino Neocatecumenal
Madrid
 
He recibido con emoción la noticia de la muerte de la Sra. Carmen Hernández, después de una larga existencia marcada por su amor a Jesús  y por un gran entusiasmo misionero. En esta hora de dolorosa separación estoy espiritualmente cercano con mi afecto a todos los familiares y a todo el Camino Neocatecumenal, del que ella ha sido co-iniciadora, como también a cuantos han apreciado su ardor apostólico concretizado sobre todo al indicar un itinerario de redescubrimiento del bautismo y de educación permanente en la fe. Doy gracias al Señor por el testimonio de esta mujer, animada por un sincero amor a la Iglesia, que ha gastado su vida en el anuncio de la Buena Noticia en cada lugar, también aquellos más alejados, no olvidando a las personas más marginadas.

Confío su alma a la Divina Bondad para que la acoja en el gozo de la Pascua eterna y anime a aquellos que la han conocido y a cuantos son parte del Camino Neocatecumenal a mantener viva su ansia evangelizadora, en una comunión activa con los obispos y sacerdotes y ejercitando la paciencia y la misericordia con todos.

Con este deseo, invoco la intercesión materna de la Virgen María e imparto a cuantos están presentes en el rito de exequias la bendición apostólica.

Franciscus PP.
En el Vaticano, 20 de julio de 2016

papa-carmen

Carmen con el Papa Francisco en el Vaticano

La verdad de la Humanae Vitae: la intervención del Camino Neocatecumenal en el Sínodo

paloni con il papa

(AP Photo/Alessandra Tarantino)

Una profunda gratitud al papa Pablo VI por la promulgación de la encíclica Humanae Vitae,
el testimonio de un camino de fe vivido en una pequeña comunidad, la apertura a la vida y la vocación familiar a la evangelización; finalmente la urgencia de un catecumenado para adultos, una iniciación cristiana, que ayude las familias cristianas a vivir – en medio de las dificultades diarias – la radicalidad del Evangelio. Es el testimonio de Massimo y Patrizia y de sus doce hijos, un testimonio que muestra que formar una familia cristiana según las enseñanzas del magisterio de la Iglesia es posible y lleva a la verdadera felicidad.

Roma, 17/10/2015.- Massimo y Patrizia Paloni, de Roma, son familia itinerante del Camino Neocatecumenal en misión en Holanda desde hace 11 años. Tienen 12 hijos y han sido invitados por el Santo Padre como auditores en el Sínodo de la Familia que se celebra desde el domingo 4 de octubre y que concluirá el próximo 25.  En la tarde de este jueves, 15 de octubre, intervinieron en la Asamblea Sinodal relatando su experiencia.

A continuación ofrecemos el texto completo de tu intervención:

MASSIMO:

Somos Massimo y Patrizia Paloni, familia itinerante del Camino Neocatecumenal, en misión en Holanda, tenemos 12 hijos. Queremos agradecer de corazón al Santo Padre que nos haya invitado: esto nos permite dar gloria a Dios por las grandes obras que ha hecho en nuestra vida. Él ha permitido que recibiéramos la fe de nuestros padres y nos está ayudando a transmitirla a nuestros hijos, que es nuestra tarea fundamental.

Hemos experimentado, como afirma San Juan que “los mandamientos del Señor no son pesados” (1Jn 5,3).

Ha sido Dios, en efecto, quien ha obrado en nosotros, sosteniéndonos en nuestra debilidad y donándonos un corazón generoso, abierto a aceptar los hijos que nos ha regalado, y proveyendo cada día de nuestra vida: todo esto gratuita y gradualmente a través de un camino de iniciación cristiana.

El Camino promueve en las parroquias un itinerario de formación católica que lleva a las personas a alcanzar una estatura de fe adulta, a través del redescubrimiento de las inmensas gracias del Bautismo. En tal Camino, inspirado por la Virgen María, viene gestado el hombre nuevo, de modo que, a medida que crece el Bautismo, pierde fuerza el pecado original que obliga al hombre a vivir para sí mismo. Aparece el hombre celeste, capaz de amar y de abrirse a la vida y a la Iglesia.

Frente a la dramática crisis de la familia, es urgente introducir la iniciación cristiana, para llegar gradualmente a vivir la radicalidad del Evangelio que atrae a los alejados a la Iglesia.

PATRIZIA:

Desde el tiempo del noviazgo, el conocimiento del Magisterio de la Iglesia fue para mí una promesa que me llenó de alegría, porque podía adherirme a la voluntad de Dios eligiendo libremente para la vida. Junto a muchísimas familias quiero expresar mi profunda gratitud al beato Pablo VI por la encíclica Humanae Vitae, con la que la Iglesia como madre y maestra me ha anunciado la verdad de la vida. A pesar de los combates de cada día puedo testimoniar que esta promesa se ha realizado en el matrimonio: una verdadera gracia. No ha sido un peso vivir la fidelidad conyugal y la apertura a la vida, acogiendo todos los hijos que Dios nos quería dar, y he experimentado que la paternidad responsable no es decidir el número de hijos, sino más bien ser consciente de la grandeza de la vocación de colaborar con Dios en la creación de hijos para la eternidad, hijos que den gloria a Dios. Hoy me siento feliz y realizada como mujer, esposa y madre.

La gratitud por cuanto hemos recibido nos ha llevado a dejar Roma y partir a Holanda, donde desde hace once años, junto a otras familias en misión, servimos a la Iglesia local anunciando el Evangelio entre las “periferias existenciales” de Europa a tantas familias que no han tenido como nosotros la gracia de recibirlo.

Cada día, en torno a nosotros, vemos mucho sufrimiento, separaciones, abortos, personas solas sin esperanza. El mundo está esperando el testimonio de la familia cristiana y estamos convencidos de que la salvación de la humanidad pasa por la familia cristiana. Si las familias fuesen ayudadas a reconocer la verdad de la Humanae Vitae responderíamos a la crisis de la familia, porque como hemos experimentado: ¡la comunidad cristiana salva a la familia y la familia salva a la Iglesia! Gracias.

Cuando Benedicto XVI condenó la falacia de la “filosofía de género”

Benedetto XVI bambiniEstos días se está hablando mucho de las teorias de género y del intento del estado de introducir estos temas en los programas de instrucción pública.

El papa Francisco ha hablado a menudo de este tema condenando la ideologia de géndero como un “error de la mente umana”, una “colonización ideologia” (…) “que crea tanta confusión”. (palabras pronunciadas en marzo del 2015 en su visita a Napoli y Pompeia).

En el mes de junio, dirigiendose a la Conferencia Episcopal de Puerto Rico, el Pontífice afirmó que “la complementariedad del hombre y la mujer (…) está siendo cuestionada por la llamada ideología de género, en nombre de una sociedad más libre y más justa”.

En la audiencia general del 15 de abril, hablando de la diferencia sexual entre hombre y mujer, el papa Francisco se preguntaba “si la así llamada teoría del gender no sea también expresión de una frustración y de una resignación, orientada a cancelar la diferencia sexual porque ya no sabe confrontarse con la misma”.

Se trata solo de algunos ejemplos de las muchas declaraciones del papa Francisco sobre el tema de las teorías de género y de la “colonización ideologica” a la cual algunos quieren someter nuestros hijos en las escuelas públicas desde muy temprana edad.

Desde diciembre del 2014, en sus habituales audiencias del miercoles, Francisco ha dedicado varias catequesis a la familia, así como es presentada y vivida en la tradición de la Iglesia y de la sociedad Occidental: una unión entre el hombre y la mujer vivida en el amor y en el don de sí mismo; una unión indisoluble, fiel y fecunda – abierta a la vida – capaz de acoger, curar y educar a los hijos que Dios quiera darles.

Estas catequesis sobre la familia se colocan en la linea temporal que une dos asambleas sinodales, ambas dedicadas a la familia: el Sínodo Extraordinario ya concluido (5-19 de octubre 2014) y el Sínodo General Ordinario que tendrá lugar del 4 al 19 de octubre de este año sobre el tema “Jesucristo revela el misterio y la vocación de la familia”.

A pesar que en los ultimos meses, de modo particular durante las reuniones del Sínodo, haya filtrado el miedo de un cambio en la doctrina de la Iglesia sobre la familia, se ha calculado que, desde la clausura del Sínodo Extraordinario hasta mediados de mayo, el Santo Padre ha efectuado más de 40 intervecciónes sobre el tema de la familia, todas en linea con la doctrina y la praxis tradicional en materia familiar; lo que a menudo causa problemas son las noticias difundidas por los medios de comunicación y por la prensa internacional, siempre dispuestos a difundir noticias de posibles y supuestos cambios en la praxis o en la doctrina de la Iglesia, más que ha transmitir el contenido esencial de los mensajes papales.

Sin embargo Francisco no es el primer pontífice que ha publicamente condenado las teorias de género. Es cierto que Juan Pablo II dedicò buena parte de su magisterio a la moral sexual y familiar (la así conocida como “Teología del cuerpo”) hasta merecer el título de “papa de la familia”, péro el primer Papa que habló sobre el “gender” fué Benedicto XVI.

Era el 21 de diciembre del 2012 quando el Santo Padre Benedicto XVI, dirigiendose a la Curia Romana con motivo de las felicitaciones de navidad, condenò firmamente la teoria del género. En el discurso el papa quiso hablar de algunos acontecimientos destacados de su ministerio acaecidos durante el año que estaba terminando. Entre estos acontecimientos recordó su visita pastoral a la archidiócesis de Milan y su participación a la “Fiesta de la familia” (VII Encuentro Mundial de las Familias), en el mes de junio.

Hablando de la familia, de la crisis que la amenaza y de los desafíos que debe enfrentar, el Papa Benedicto citò el Gran Rabino de Francia, Gilles Bernheim y su libro “Matrimonio homosexual, homoparentalidad y la adopción”.

El texto del Rabino Bernheim ha sido definido por Benedicto un “tratado cuidadosamente documentado y profundamente conmovedor” que muestra el atentado que sufre hoy en día la familia. El papa Benedicto hablò de la “nueva filosofía de la sexualidad” que amenaza, no solo la familia, sino el mismo fundamento de “lo que significa ser hombres”.

Como es habitual, Benedicto XVI logra ofrecer en pocas lineas, el significado más profundo del problema, sin que el contenido se sacrifique en favor de la síntesis. En pocas palabras el actual Papa Emerito ha sintetizado el sentido de esta particular “filosofia de la sexualidad” definiendola, sin medios términos, profundamente errónea, falaz.

La falacia profunda de esta teoría y de la revolución antropológica que subyace en ella es evidente. El hombre niega tener una naturaleza preconstituida por su corporeidad, que caracteriza al ser humano. Niega la propia naturaleza y decide que ésta no se le ha dado como hecho preestablecido, sino que es él mismo quien se la debe crear. Según el relato bíblico de la creación, el haber sido creada por Dios como varón y mujer pertenece a la esencia de la criatura humana. Esta dualidad es esencial para el ser humano, tal como Dios la ha dado. Precisamente esta dualidad como dato originario es lo que se impugna. Ya no es válido lo que leemos en el relato de la creación: «Hombre y mujer los creó» (Gn 1,27).

Vale la pena sin embargo, en estos tiempos, entretenerse y leer con atención el texto completo para apreciar toda la anchura del problema y la profundidad de la argumentación magistralmente sintetizada por el pontífice alemán:

La gran alegría con la que se han reunido en Milán familias de todo el mundo ha puesto de manifiesto que, a pesar de las impresiones contrarias, la familia es fuerte y viva también hoy. Sin embargo, es innegable la crisis que la amenaza en sus fundamentos, especialmente en el mundo occidental. Me ha llamado la atención que en el Sínodo se haya subrayado repetidamente la importancia de la familia para la transmisión de la fe como lugar auténtico en el que se transmiten las formas fundamentales del ser persona humana. Se aprenden viviéndolas y también sufriéndolas juntos. Así se ha hecho patente que en el tema de la familia no se trata únicamente de una determinada forma social, sino de la cuestión del hombre mismo; de la cuestión sobre qué es el hombre y sobre lo que es preciso hacer para ser hombres del modo justo. Los desafíos en este contexto son complejos. Tenemos en primer lugar la cuestión sobre la capacidad del hombre de comprometerse, o bien de su carencia de compromisos. ¿Puede el hombre comprometerse para toda la vida? ¿Corresponde esto a su naturaleza? ¿Acaso no contrasta con su libertad y las dimensiones de su autorrealización? El hombre, ¿llega a ser sí mismo permaneciendo autónomo y entrando en contacto con el otro solamente a través de relaciones que puede interrumpir en cualquier momento? Un vínculo para toda la vida ¿está en conflicto con la libertad? El compromiso, ¿merece también que se sufra por él? El rechazo de la vinculación humana, que se difunde cada vez más a causa de una errónea comprensión de la libertad y la autorrealización, y también por eludir el soportar pacientemente el sufrimiento, significa que el hombre permanece encerrado en sí mismo y, en última instancia, conserva el propio «yo» para sí mismo, no lo supera verdaderamente. Pero el hombre sólo logra ser él mismo en la entrega de sí mismo, y sólo abriéndose al otro, a los otros, a los hijos, a la familia; sólo dejándose plasmar en el sufrimiento, descubre la amplitud de ser persona humana. Con el rechazo de estos lazos desaparecen también las figuras fundamentales de la existencia humana: el padre, la madre, el hijo; decaen dimensiones esenciales de la experiencia de ser persona humana.

El gran rabino de Francia, Gilles Bernheim, en un tratado cuidadosamente documentado y profundamente conmovedor, ha mostrado que el atentado, al que hoy estamos expuestos, a la auténtica forma de la familia, compuesta por padre, madre e hijo, tiene una dimensión aún más profunda. Si hasta ahora habíamos visto como causa de la crisis de la familia un malentendido de la esencia de la libertad humana, ahora se ve claro que aquí está en juego la visión del ser mismo, de lo que significa realmente ser hombres. Cita una afirmación que se ha hecho famosa de Simone de Beauvoir: «Mujer no se nace, se hace» (“On ne naît pas femme, on le devient”). En estas palabras se expresa la base de lo que hoy se presenta bajo el lema «gender» como una nueva filosofía de la sexualidad. Según esta filosofía, el sexo ya no es un dato originario de la naturaleza, que el hombre debe aceptar y llenar personalmente de sentido, sino un papel social del que se decide autónomamente, mientras que hasta ahora era la sociedad la que decidía. La falacia profunda de esta teoría y de la revolución antropológica que subyace en ella es evidente. El hombre niega tener una naturaleza preconstituida por su corporeidad, que caracteriza al ser humano. Niega la propia naturaleza y decide que ésta no se le ha dado como hecho preestablecido, sino que es él mismo quien se la debe crear. Según el relato bíblico de la creación, el haber sido creada por Dios como varón y mujer pertenece a la esencia de la criatura humana. Esta dualidad es esencial para el ser humano, tal como Dios la ha dado. Precisamente esta dualidad como dato originario es lo que se impugna. Ya no es válido lo que leemos en el relato de la creación: «Hombre y mujer los creó» (Gn 1,27). No, lo que vale ahora es que no ha sido Él quien los creó varón o mujer, sino que hasta ahora ha sido la sociedad la que lo ha determinado, y ahora somos nosotros mismos quienes hemos de decidir sobre esto. Hombre y mujer como realidad de la creación, como naturaleza de la persona humana, ya no existen. El hombre niega su propia naturaleza. Ahora él es sólo espíritu y voluntad. La manipulación de la naturaleza, que hoy deploramos por lo que se refiere al medio ambiente, se convierte aquí en la opción de fondo del hombre respecto a sí mismo. En la actualidad, existe sólo el hombre en abstracto, que después elije para sí mismo, autónomamente, una u otra cosa como naturaleza suya. Se niega a hombres y mujeres su exigencia creacional de ser formas de la persona humana que se integran mutuamente. Ahora bien, si no existe la dualidad de hombre y mujer como dato de la creación, entonces tampoco existe la familia como realidad preestablecida por la creación. Pero, en este caso, también la prole ha perdido el puesto que hasta ahora le correspondía y la particular dignidad que le es propia. Bernheim muestra cómo ésta, de sujeto jurídico de por sí, se convierte ahora necesariamente en objeto, al cual se tiene derecho y que, como objeto de un derecho, se puede adquirir. Allí donde la libertad de hacer se convierte en libertad de hacerse por uno mismo, se llega necesariamente a negar al Creador mismo y, con ello, también el hombre como criatura de Dios, como imagen de Dios, queda finalmente degradado en la esencia de su ser. En la lucha por la familia está en juego el hombre mismo. Y se hace evidente que, cuando se niega a Dios, se disuelve también la dignidad del hombre. Quien defiende a Dios, defiende al hombre”.

Miguel Cuartero Samperi

Articulo original en Aleteia: “Teoría de género: ¿Qué opinan los papas Francisco y Benedicto XVI?”

Navigazione articolo

%d blogger hanno fatto clic su Mi Piace per questo: