Testa•del•Serpente

"Rinunciare a tutto per salvare la testa" • Un blog di Miguel Cuartero Samperi

Archivio per il tag “charlie”

Abbiamo taciuto abbastanza: tra poche ore Charlie Gard vedrà Dio

“Avete taciuto abbastanza. E’ ora di finirla di stare zitti!
Gridate con centomila lingue.
Io vedo che a forza di silenzio il mondo è marcito”.

(Sta. Caterina da Siena)

Qualche giorno fa, su questo blog, parlavo del silenzio assordante che avvolgeva il caso del piccolo Charlie Gard. I media del mainstream, il mondo dello spettacolo, il mondo della politica ma anche – e soprattutto – il Vaticano hanno scelto la via del silenzio, lasciando che la vicenda seguisse il suo corso.

Ancora non si era espressa la Corte Europea per i Diritti dell’Uomo alla quale si erano appellati in ultima istanza i genitori di Charlie, Chris e Connie. La sentenza di Strasburgo ha dato ragione ai medici inglesi che hanno deciso, contro la volontà dei genitori, di far morire Charlie staccando idratazione e respirazione. Continua a leggere…

Charlie Gard non esiste! Variazioni (a bocca aperta) su un silenzio omicida assordante

Charlie Gard non è un cane, non è un omosessuale, non è un immigrato. Non fa parte dunque di nessuna di queste categorie “protette”. Forse per questo il suo triste caso non commuove l’opinione dei media di stato, della classe politica e della Chiesa. Il silenzio delle istituzioni politiche e religiose è talmente assordante che verrebbe da pensare che, in realtà, Charlie Gard non esista.

UNA VICENDA INCREDIBILE

Sembra inverosimile la storia del piccolo Charlie, il bambino britannico affetto da una rarissima malattia che i medici e i giudici del regno vogliono morto contro la volontà dei genitori. Il papà e la mamma vorrebbero portare il figlio in Stati Uniti per tentare il tutto per tutto tramite una cura sperimentale. Niente da fare, la vita di Charlie non dipende dai suoi genitori ma da altre persone che, senza conoscerlo veramente, stanno decidendo per lui (e per i suoi) come, quando e dove dovrà morire in nome di non meglio specificati “principi etici”.

Sembra inverosimile anche perché in questi tempi di “post-verità” in cui siamo costantemente messi in guardia dal dilagare delle cosiddette fake news viene da pensare che sia tutta una grande messa in scena. Ma è proprio così? E’ vero che il piccolo Charlie verrà ucciso contro la sua volontà e contro la volontà dei suoi genitori? E’ veramente possibile che questo possa succedere in maniera così palese, sotto i riflettori dei media senza che nessuno possa salvare la sua vita? Continua a leggere…

¿Invocar el espíritu de Charlie? Es jugar con fuego

charlie-challenge-638x425Se llama “Charlie Charlie Challenge” (el desafío del Charlie Charlie) y en pocas horas se ha convertido en una nueva moda entre los jóvenes de todo el mundo, un fenómeno global y viral que desde hace unos pocos días se está extendiendo, hora tras hora, a través de Twitter, Facebook, Whatsapp y otras redes sociales. Se trata, substancialmente, de evocar, con un simple ritual, la presencia de un espíritu llamado “Charlie” ante una hoja de papel (sobre la cual se han escrito previamente las palabras “si” y “no”) y dos lápices colocados en el centro de la hoja en forma de cruz. El espíritu se manifiesta de manera misteriosa respondiendo a las preguntas que se le hagan (por ejemplo: “¿Charlie, Charlie, aprobaré el examen?”) y ofrece respuestas moviendo la punta del lápiz hacia el “sí” o hacia el “no”.

Aunque algunos hablen de la intervención de la fuerza de gravedad o del viento y de personas sugestionadas con las realidades espirituales, este hecho no parece tener explicaciones naturales: no existen trucos, ni viento, ni magnetismo bajo la mesa, no hay hilos transparentes ni efectos ópticos; además dado el gran número de video publicados desde distintos lugares del mundo, es difícil pensar en un trabajo de edición digital de alta calidad; en efecto existen en la web unos videos muy divertidos que crean efectos ópticos muy simpáticos (por ejemplo estos). Pero el caso del que estamos hablando es distinto: el fenómeno Charlie non es fruto de la capacidad tecnológica del que ha publicado el video sino que la única explicación plausible indica una verdadera sesión de espiritismo con la intervención de una entidad espiritual, presente pero invisible

¿Simple juego o sesión espiritista?

Aparentemente se trata de un mero juego, un pasatiempos entretenido para jóvenes curiosos y deseosos de obtener alguna anticipación sobre el futuro. En realidad, detrás de este supuesto juego se celan los poderes ocultos que – si verdaderamente los conocieran – estremecerían los más audaces y atrevidos participantes. Por lo que se aprecia en los videos subidos a internet, basta que el lápiz se mueva solo para que los jóvenes salgan corriendo y gritando aterrorizados por el fenómeno inusual. Pero lo que debería asustar, más que nada, es la presencia del misterioso demonio che, una vez invocado, establece una relación con los participantes al ritual, una relación que no está dicho que se resuelva feliz y fácilmente.

El entusiasmo de la prensa.

En estos días, todos los periódicos norteamericanos hablan del “Charlie Charlie challenge”, en efecto el fenómeno ha nacido y se ha difundido a partir de los Estados Unidos donde Twitter es utilizado por los jóvenes mucho más que en Europa. El Huffington Post, el Washington Post, BBC y otros importantes medios de la prensa americana describen el fenómeno incluyendo instrucciones “para el uso”. También la prensa italiana ha hablado de la noticia con cierto entusiasmo difundiendo videos y fotos de esta última moda. Noticias de este tipo son muy apetecibles para la prensa, especialmente para las páginas webs que siempre buscan visitas, clicks y comentarios. Así, los periódicos se portan como unos “social networks” Contribuyendo (e implícitamente animando) a la difusión de la práctica espiritista sin ninguna crítica ni explicación plausible.

El origen del ritual: México no tiene nada que ver.

Algunos han afirmado que las raíces históricas del ritual se encuentran en una antigua tradición mexicana y un demonio llamado Charlie; sin embargo la tesis parece sin fundamento alguno. María Elena Navez periodista mexicana de BBC ha desmentido definitivamente la relación entre el Charlie y la mitología mexicana, afirmando que en los cuentos y leyendas de la tradición de su país no existe ningún demonio llamado Carlitos (traducción literal del nombre Charlie). La cosa sería muy improbable si se piensa che todos los nombres de las divinidades mexicanas tienen nombres aztecas o mayas, y es suficiente pensar a los impronunciables nombres de Tlaltecuhtli o Tezcatlipoca para entender que el nombre de Carlitos no tiene nada que ver con esto.

Es más probable que al origen del fenómeno Charlie, se encuentre el “Juego de las lapiceras”, un juego conocido en Sur América y conocido como “la Ouija de los pobres”. El objetivo del juego es el mismo: conocer el futuro consiguiendo respuestas del más alla; el ritual es exactamente igual, pero esta vez el espíritu tiene un nombre propio (Charlie) cuya origen, al momento, es desconocida.

La advertencia de un sacerdote.

La difusión del ritual de espiritismo entre los jóvenes norteamericanos es alarmante: en 48 horas el hastag #charliecharliechallenge ha sido utilizado por más de dos millones de usuarios en las redes. Esta masiva difusión ha animado al sacerdote Stephen McCarthy, capellán del colegio católico SS. Neumann and Goretti Catholic Hign School en Filadelfia, a escribir una carta a los estudiantes para llamar la atención sobre los peligros de este juego para nada “inocente”:

Me he enterado de la existencia de un juego muy peligroso difundido en las redes sociales que anima abiertamente a los jóvenes más sensibles a evocar demonios. Quisiera recordaros que no existe una forma de “jugar inocentemente” con los demonios.
Por favor, aseguraros de no participar y animad a otros a evitar la participación también. Entiendo cuanto pueda tentar la curiosidad, pero el problema de abrirse a la actividad demoníaca es que abre una ventana de posibilidades que no se cierra con facilidad.

Si queréis experimentar algo convocando realidades espirituales, ¿puedo recomendaros la Misa o el Rosario? Creo que a lo largo encontrareis estas alternativas más seguras y gratificantes. Gracias por vuestra comprensión sobre este tema tan importante.  Qué Dios nos bendiga y nos proteja con la ayuda de nuestro ángel de la guarda”.

La palabra del exorcista.

Varias veces, en sus muchos libros y entrevistas , el sacerdote exorcista italiano Gabriele Amorth ha advertido seriamente a sus lectores acerca de la gravedad y el peligro de los rituales del espiritismo, una “práctica en auge”. De hecho , en contra de lo que se pueda pensar, muchas personas, movidos por la curiosidad o el deseo de conocer acontecimientos pasados ​​o futuros , buscan la manera de evocar las almas de los difuntos a través de médiums y sesiones de espiritismo. Según el padre Amorth, este fenómeno es directamente proporcional a la crisis de fe y los riesgos son de doble naturaleza; además de los riesgos de naturaleza humana (ansia, estrés, aprensión, hiper sensibilidad a realidades espirituales…) se corren riesgos de naturaleza espiritual debidos a la intervención del demonio: desde los disturbios y “maleficios” a la verdadera “posesión maligna”. En más de una ocasión el padre Amorth ha denunciado la falta de una formación adecuada sobre este tema, incluso por parte de sacerdotes y obispos que llevan la responsabilidad de instruir a los jovenes sobre los peligros de estas practicas de espiritismo invitándoles a considerar la seriedad de estos fenómenos y, por tanto, a no jugar con fuego.

charlie3La hipotesis del Charlie Hebdo

Excluyendo el caso improbable que sea un demonio mexicano, el origen del nombre de Charlie es un misterio aún sin resolver. Por supuesto, es por lo menos curioso que regrese una vez más el nombre que hace unos meses estaba en boca de todos después de los atentados de París del 07 de enero 2015 contra la sede del periódico satírico Charlie Hebdo. La masacre, que costó la vida a doce personas , ha obtenido una resonancia global sin precedentes gracias a las redes sociales que ayudaron a difundir el lema “Je suis Charlie” como un gesto de solidaridad con las víctimas del ataque; también la imagen del lápiz, un símbolo de la libertad de expresión de los dibujantes satíricos, fue tomada como un icono de una campaña mundial de solidaridad. Ahora, resulta extraño que, justamente a través de los lápices, un espíritu llamado Charlie se manifiesta de una forma misteriosa.

Fuentes:

  • Padre Amorth, Parliamo di spiritismo e magia. En internet: http://www.veniteadme.org/padre-amorth-parliamo-di-spiritismo-e-magia/
  • Amorth G., L’ultimo esorcista, Piemme 2011.
  • Amorth G., Dio più bello del diavolo. Testamento spirituale, San Paolo 2014.
  • Catecismo de la Iglesia Catolica.

Il “Charlie Challenge”: gioco innocente o spiritismo?

charlie-challengeUn fenomeno globale di grande successo tra i giovani: è l’invocazione dello spirito Charlie per scoprire il futuro.

Si chiama “Charlie Charlie challenge” (La sfida del Charlie Charlie) e in poche ore è diventata la nuova moda tra i giovani di tutto il mondo, un fenomeno globale e virale che da qualche giorno si sta espandendo, ora dopo ora, attraverso Twitter, Facebook, Whatsapp e altri social media. In sostanza si tratta di invocare, con un semplicissimo rituale, la presenza di uno spirito chiamato “Charlie” davanti a un foglio (sul quale vengono scritte le parole “sì” e “no”) e a due matite posizionate al centro del foglio in forma di croce. Ad una determinata domanda – ad esempio “Charlie, Charlie, supererò l’esame?” -, lo spirito si manifesta in modo misterioso muovendo la punta della matita verso il “sì” o verso il “no”a seconda della risposta che vorrà fornire.

Nonostante qualcuno parli di forza di gravità, di movimenti dovuti al vento o di persone suggestionate da eventi naturali, il fenomeno non sembra avere spiegazioni naturali: niente trucchi, niente vento, niente magneti sotto il tavolo, niente fili trasparenti nè effetti ottici; inoltre data l’enorme quantità di video amatoriali pubblicati da diverse parti del mondo è difficile pensare a un lavoro di editing digitale di alta qualità; in effetti esistono sul web divertentissimi video che creano effetti ottici veramente simpatici (clicca qui per vederne un esempio divertente). Ma il caso in questione è diverso: il fenomeno di Charlie non è creato dalla capacità tecnologica di chi ha pubblicato il video ma l’unica spiegazione plausibile rimanda ad una vera e propria seduta spiritica con l’intervento di una entità spirituale, presente ma invisibile.

Semplice gioco o seduta spiritica?

Apparentemente si tratta di un semplice gioco, un passatempo divertente per giovani curiosi, desiderosi di avere qualche anticipazione sul prossimo futuro. In realtà ciò che si cela dietro a questo presunto giochino sono potenze occulte che, se veramente conosciute, farebbero paura ai più goliardici e coraggiosi concorrenti. Dai video caricati su internet, a quanto pare, basta il fatto che la matita si muova da sola per far sì che i giovani scappino urlando terrorizzati dall’inusuale fenomeno. Ma a far paura dovrebbe essere piuttosto la presenza del misterioso demone che una volta chiamato, sollecitato dal rituale, instaura un rapporto con i partecipanti al rito, un rapporto che non è detto che si risolva felicemente e facilmente.

La stampa entusiasta (anche quella italiana).

In questi giorni tutti i giornali americani parlano del “Charlie charlie challenge”, il fenomeno è infatti partito dagli Stati Uniti dove Twitter è utilizzato da tutti i giovani in percentuali non paragonabili a quelle italiane); L’Huffington Post, il Washington Post, BBC ed altri rispettabili organi di stampa descrivono il fenomeno con tanto di istruzioni per l’uso. Anche i giornali italiani ne parlano con un certo entusiasmo diffondendo video amatoriali e foto di questa ultima trovata. Sicuramente a livello pubblicitario notizie di questo genere sono estremamente ghiotte per la stampa, soprattutto per quella online sempre alla ricerca di condivisioni, click e commenti. Così facendo i giornali si comportano come dei social network contribuendo (e così implicitamente incoraggiandola) alla diffusione della pratica spiritica senza nessuna critica né spiegazione plausibile.

L’origine del rituale: il Messico non c’entra.

Qualcuno afferma che le radici storiche del rituale siano da ricercare in una antica tradizione messicana e in un demone chiamato per l’appunto Charlie, ma la tesi sembra priva di fondamento. María Elena Navez corrispondente messicana della BBC ha smentito categoricamente il legame tra il Charlie e la mitologia messicana, affermando che nei racconti e leggende della tradizione messicana non esiste nessun demone chiamato “Carlitos” (traduzione letterale del nome Charlie in spagnolo); la cosa sarebbe impensabile se si pensa che tutti i nomi delle divinità messicane sono in lingua atzeca o maya, e basti pensare agli impronunciabili nomi di Tlaltecuhtli o Tezcatlipoca per capire che qui Carlitos (o Charlie) non c’entra proprio nulla!

All’origine del fenomeno Charlie c’è più probabilmente il “Juego de las lapiceras” (lett. “Gioco delle penne”) già diffuso in Sud America e conosciuto come la Ouija dei poveri. Lo scopo del “gioco delle penne” è lo stesso  (conoscere il futuro ottenendo risposte dall’aldilà) ed il rito è esattamente uguale, ma questa volta lo spirito invocato ha un nome proprio (Charlie) la cui provenienza, al momento, è sconosciuta.

Il monito del giovane sacerdote.

charliecharliechallengeLa diffusione del rito spiritista tra i giovani americani è allarmante: dal 24 maggio in 48 ore l’hashtag (parola chiave di Twitter) #charliecharliechallenge è stata utilizzata da più di due milioni di persone. E’ questa diffusione massiva che ha spinto il sacerdote Stephen McCarthy, cappellano del liceo cattolico SS. Neumann and Goretti Catholic High School in Filadelfia, a scrivere una lettera per mettere in guardia i suoi alunni da questo gioco “affatto innocente”:

“Sono venuto a sapere che circola un gioco molto pericoloso nei social media che incoraggia apertamente i giovani più sensibili a evocare demoni.
Vorrei ricordare a tutti voi che non esiste modo di “giocare innocentemente coi demoni”.

Per favore abbiate cura di NON parteciparvi e di incoraggiare gli altri ad evitare di parteciparvi.

Capisco quanto possa tentare la curiosità, ma il problema di aprirsi all’attività dei demoni è che si sta aprendo una finestra di possibilità che non sarà facile da chiudere.

Se vorrete “sperimentare” qualcosa convocando enti spirituali, posso raccomandarvi la Messa o il Rosario? Penso che, a lungo andare, troverete queste alternative più sicure e gratificanti.

Grazie in anticipo per la vostra cooperazione su questa questa questione così importante.

Che Dio ci benedica e ci protegga con l’aiuto del nostro angelo custode!”

Il richiamo dell’esorcista.

Più volte nei suoi numerosi libri e interviste, il sacerdote italiano Gabriele Amorth ha messo seriamente in guardia i suoi lettori sulla serietà e pericolosità dei rituali di spiritismo, “una pratica in forte espansione”. Infatti, al contrario di quello che si potrebbe pensare, sono molti quelli che, mossi dalla semplice curiosità o dalla volontà di conoscere eventi passati o futuri, cercano il modo di evocare le anime dei defunti tramite medium o sedute spiritiche. Secondo padre Amorth questo fenomeno è direttamente proporzionale alla crisi di fede e i rischi che si corrono sono di duplice natura; oltre ai rischi di natura umana come i traumi psicologici (ansia, stress, apprensione, iper sensibilità alle realtà spirituali…) si corrono dei grossi rischi di natura spirituale dovuti all’intervento del demonio: dai “disturbi malefici” alla vera e propria “possessione diabolica”. Più volte Amorth ha denunciato la mancanza di una adeguata formazione in materia, anche da parte di sacerdoti e vescovi che hanno la responsabilità di istruire giovani sui pericoli di queste pratiche spiritiche invitandoli a considerare la serietà di questi fenomeni e, dunque, a non scherzare col fuoco!

charlie3Ipotesi Charlie Hebdo.

Esclusa l’improbabile ipotesi del demone messicano, l’origine del nome Charlie resta un mistero ancora non risolto oppure non svelato. Certo, è perlomeno curioso che ritorni il nome che qualche mese fa era sulla bocca di tutti dopo gli attentati parigini del 7 gennaio 2015 alla sede del giornale satirico Charlie Hebdo. La strage, costata la vita a dodici persone, ha ottenuto una risonanza mondiale senza paragoni anche grazie ai social networks che hanno aiutato alla diffusione del motto “Je suis Charlie” come gesto di solidarietà con le vittime dell’attentato; anche l’immagine della matita, simbolo della libertà di espressione dei disegnatori satirici, è stata presa come icona di una campagna globale di solidarietà. Ora fa pensare il fatto che è proprio attraverso delle matite che uno spirito chiamato Charlie si manifesti in modo misterioso.

Fonti consultate: 

 

 

Martiri o fanatici? Il sangue dei cristiani che sporca i nostri salotti

martiri coptiLe immagini dei 21 cristiani copti sgozzati dai miliziani dell’ISIS in riva al mare hanno fatto il giro del mondo. L’ennesimo video della propaganda del terrore islamico termina con l’inquietante scena delle onde del mare (lo stesso che bagna le spiagge italiane) che assorbono il sangue dei ragazzi egiziani rei di non credere in Allah, di non appartenere alla Umma, al grande popolo dei credenti.

La barbara uccisione dei cristiani, però, non ha commosso l’opinione pubblica al punto di sollevare il clamore popolare, di organizzare adunanze massive (di protesta, di solidarietà o di preghiera) nelle capitali europee o maratone televisive e radiofoniche monotematiche come di fatto è successo dopo l’attentato a Parigi. In quel caso milioni di persone – tra cui i più importanti governanti delle nazioni europee – mostrarono il loro disappunto e la loro solidarietà con le vittime scendendo in piazza, vestendo a lutto o mostrando slogan di solidarietà con i giornalisti di Charlie Hebdo. Ma la vita di un cristiano, si sa, non vale un granché, specialmente se si tratta di un cristiano d’oriente, una minoranza abituata a discriminazioni, persecuzioni, minacce ed uccisioni, il tutto passato sotto silenzio dai media e dalle organizzazioni internazionali (ONU e Amnesty International in primis)

I martiri copti non erano dei giornalisti laici e satirici che, matite e pennarelli in mano, difendevano i valori e i colori della laicità: fraternità, libertà (di stampa), uguaglianza e tolleranza; quindi non svolgevano un ruolo utile alla società occidentale. A dirla tutta, quei ragazzi non difendevano neanche la loro vita mentre venivano condotti come dei cani al guinzaglio dagli omoni islamici. L’unica cosa che sembravano difendere i giovani egiziani era la loro identità, o semplicemente, la loro fede, il loro Credo. Per questo sono stati disposti a morire rifiutando di sottomettersi ad Allah pronunciando la formula di adesione all’Islam imposta ai prigionieri infedeli.

bagdadQualche mese fa, quattro ragazzi cristiani sono stati decapitati dai jihadisti dello Stato Islamico per aver rifiutato di pronunciare la Shahada che recita: “Non vi è altro dio che Allah, e Mohammad è il Suo profeta”. E’ la prima e fondamentale kalima (insegnamento)  dell’Islam: la fede nell’unicità di Allah. Rifiutare di pronunciare la formula significa rifiutare di abbracciare la fede islamica e collocarsi automaticamente nel lato sbagliato del mondo: quello degli infedeli e dei bestemmiatori. Di questi tempi rifiutare la Shahada è semplicemente una autocondanna a morte. Così i giovani cristiani – che secondo le testimonianze risposero: “Noi vogliamo bene a Gesù e seguiamo solo lui” – sentenziarono la loro condanna a morte come bambini capricciosi, infedeli non sottomessi ad Allah.

Allo stesso modo nel cruento filmato dell’omicidio dei 21 cristiani copti si osserva che alcuni di loro, prima di venire sgozzati, pronunciavano sottovoce il nome di Gesù: una preghiera e una adesione di fede che è l’esatto contrario della Shahada. I 21 copti egiziani, così come i 4 bambini di Baghdad hanno preferito invocare il loro Dio e non il dio dei loro aguzzini, hanno preferito il dio di Gesù Cristo ad Allah, la preghiera del nome di Gesù al profeta Maometto. La questione può sembrare banale, ma non lo è se si guarda a ciò che succede nei nostri paesi occidentali e nei nostri salotti ecumenici e accoglienti.

Dopo l’attentato di Parigi del 7 gennaio 2015, difatti, i media europei si cimentarono in una forzata propaganda a favore dell’Islam e dei musulmani, volta a salvare la faccia alla religione di Maometto dopo la strage compiuta in nome di Allah. La propaganda – guidata dalla stampa e dai mezzi di comunicazione, il mainstream culturale gestito dalla sinistra – ha visto dei testimonial d’eccellenza come lo stesso presidente francese che ha tenuto a precisare che l’Islam non centrasse nulla con gli attentati dei terroristi. Nei giorni successivi all’attentato, i talk show, i salotti radical chic, i telegiornali, gli speciali radiofonici si concentrarono in un’apologia dell’Islam moderato quasi fosse la migliore religione possibile della storia. Non ci sarebbe da meravigliarsi che gli attentati di Parigi abbiano provocato indirettamente (e paradossalmente) – anziché un rifiuto – un nuovo avvicinamento all’Islam da parte dell’Occidente, e qualche conversione.

Si tratta dell’ultimo ed estremo tentativo della sinistra laica e progressista di democratizzare le religioni e di screditare l’idea di uno scontro di civiltà, scontro che, dall’altra parte del Mediterraneo, è molto più che un’ipotesi remota. Dunque – secondo il modo di vedere del pensiero dominante – per preservare la convivenza di Islam e Cristianesimo è necessario affermare che i terroristi islamici non sono islamici e che gli omicidi in nome di Allah non sono omicidi in nome di Allah, che la guerra agli infedeli non ha nessun connotato religioso e che – in realtà – l’Islam, quello vero, è bello perché moderato. D’altronde chi di noi, nei giorni che seguirono gli attentati a Parigi, non ha pensato almeno una volta a convertirsi all’Islam moderato?

Il punto è che se l’Islam è una religione di pace e di dialogo come ci insegnano i media, i libri scolastici, Obama, Boldrini, Hollande e altri maestri illuminati dei nostri giorni, questi atroci e bestiali atti di terrorismo non possono che nascere da menti disturbate, da qualche psicopatologia di origine sconosciuta che alimenta deliri di conquista di un regno grande quanto il mondo a costo di staccare la testa a tutti i propri oppositori. Una patologia di questo genere – in quanto sconosciuta – necessiterebbe di un’analisi e di una cura sperimentale e gli esperti potrebbero innanzitutto tentare di analizzare ciò che resterebbe se si togliesse ai pazienti sofferenti, ogni riferimento teorico alla religione islamica. Il risultato sarebbe interessante per la comunità scientifica. Resta dunque il fatto che separare, fino ad opporli, Stato Islamico ed Islam rende ancora più difficile comprendere cosa è veramente l’Islam e cosa è veramente l’ISIS.

A questo riguardo esiste un grosso pericolo all’interno del pensiero cattolico quello di un relativismo religioso, un sincretismo che non riconosca alcuna differenza tra le diverse religioni monoteiste come se fossero tutte egualmente buone, giuste e vere (2). Questa deriva della teologia cattolica, che poggia su esigenze di dialogo inter-religioso ma che che si lascia affascinare da un radicale relativismo, arriva ad affermare – come base per ogni dialogo – che musulmani e cristiani adorano “lo stesso dio” ma in modalità diverse. Purtroppo quest’idea – lungi dall’essere una fantasticheria di qualche sprovveduto – è profondamente radicata in molti ambienti: in ambito popolare, giornalistico, teologico, accademico e anche in alcuni componenti della gerarchia. Alla radice di questo equivoco c’è l’interpretazione di alcune dichiarazioni molto discusse del Concilio Vaticano II che definiscono i musulmani dei credenti che “adorano l’unico Dio”.

Dire che quello dei cristiani e quello dei musulmani non è lo stesso Dio è estremamente rischioso: è politicamente (e religiosamente) scorretto, si rischia di essere definiti intolleranti e incapaci di dialogare in modo costruttivo a pacifico. Inoltre affermare che si tratta di due concetti diversi (e spesso opposti) di dio include la possibilità di riconoscere l’invalidità – o per lo meno l’incompletezza – di uno dei due concetti. Un arduo lavoro, avendo ormai abbattuto le differenze tra il vero e il falso.

Al di là di questo relativismo di stampo occidentale (un musulmano o un ebreo non si permetterebbero mai di affermare che aderire al cristianesimo sarebbe adorare lo stesso loro dio senza rischiare di soffrirne le conseguenze) c’è qualcosa che potrebbe far riflettere e che offre una chiave di lettura diversa: è il volto del ragazzo che muore invocando Gesù Cristo e sono quei quattro ragazzi che rifiutano di pronunciare la Shadada. Avrebbero conservato la loro vita se avessero urlato che Allah è grande ed unico. D’altronde non è “grande” e “unico” anche il nostro Dio? Il dubbio che può sorgere è il seguente: se si tratta dello stesso dio, perché rifiutare di chiamarlo, solo per un attimo, per avere salva la vita, con un nome diverso? Se si tratta dello stesso dio, si può forse pensare che questi ragazzi cristiani abbiano esagerato un poco e si siano comportati come dei fanatici, eccessivamente invasati? Non sarebbero dunque eroi, ma cretini!

I musulmani sono forti perché non rinunciano così facilmente al proprio dio, non permettono che altri se ne approprino, non permettono che Allah si mascheri da supereroe restando lo stesso e cambiando nome; per questo sono capaci di morire. Basti osservare che la bandiera dello Stato Islamico recita chiaramente quello che è fulcro della loro fede, il motivo della loro lotte, del loro terribile avanzare e dello spargimento di sangue: “non c’è dio al di fuori di Allah”. Per loro, credere in dio che risponde ad un altro nome, non è assolutamente irrilevante (3)

Se il cristianesimo è ancora vivo è perché ancora oggi c’è qualcuno capace di difendere la propria fede, qualcuno capace di non svendere il proprio Dio al miglior offerente per onorare un dialogo interculturale o inter-religioso. Qualcuno che è capace di dire di no ad Allah e di invocare Cristo anche a costo di morire, così come fecero i tre giovani giudei del racconto del libro biblico di Daniele che rifiutarono il culto al re Nabucodonosor e il sacrificio offerto agli idoli per fedeltà al loro (unico, caspita!) dio, YHWH (Dn cap. 1 e 3)

La voce dei cristiani che invocavano Dio, l’univo vero Dio, è stata zittita dalle lame affilate dei combattenti di Allah e il loro sangue si è riversato sul nostro mare come un fiume. E mentre nei nostri salotti discutevamo e discutiamo, come in un delirio febbrile, di un’unica grande religione mondiale che chiama lo stesso dio in modi diversi, improvvisamente uno schizzo di sangue ha sporcato i nostri studi spaventandoci per un attimo. Nulla di grave, è solo un po di sangue, la macchia sul divano andrà via con qualche buon prodotto; che volete che sia? Sangue di nessuno, sparso da nessuno.

Intanto la furia islamica si è accanita, irrazionale e violenta, contro le statue assirie del museo di Mosul spazzando via a bastonate il patrimonio universale che testimonia una delle civiltà più antiche che sia la volta buona per tornare in piazza ad urlare “Je suis statue“.

 

 Miguel Cuartero

(1) “Il fatto di accettare o di non accettare il contenuto di questa formulazione crea tra gli uomini un’enorme differenza. Coloro che ci credono formano una comunità unica e quelli che rifiutano di credere costituiscono il gruppo avverso. I credenti progrediranno sulla via del successo in questo mondo e nell’altro, mentre il fallimento e l’ignominia saranno il risultato di coloro che rifiutano di crederci”. Abu-L’Ala Maududi, Conoscere l’Islam, Roma 1977, p. 75.

(2) “Il prerenne annuncio missionario della Chiesa viene oggi messo in pericolo da teorie di tipo relativistico, che intendono giustificare il pluralismo religioso, non solo de facto ma anche de iure (o di principio). Cong. Dottrina della Fede, Dominus Iesus,  n° 4.

(3) Dennis Redmont, Responsabile della comunicazione al Consiglio per le Relazioni Italia e Stati Uniti, afferma che la prima domanda che i jihadisti fanno a un ostaggio è “di che religione sei?”. La risposta è il discriminante che condanna o salva la vita del prigioniero (fonte).

Navigazione articolo

%d blogger hanno fatto clic su Mi Piace per questo: