Testa•del•Serpente

"Rinunciare a tutto per salvare la testa" • Un blog di Miguel Cuartero Samperi

Segundo domingo de Adviento (año A) – “Allanad sus senderos”

adviento2En el segundo domingo de Adviento, en preparación a la venida del Señor, la liturgia nos presenta la figura de Juan el Bautista, imagen de aquél que vive en el desierto esperando al Señor y que llama a conversión.

Lectura del santo evangelio según san Mateo (Mt 3, 1-12)

Por aquel tiempo, Juan Bautista se presentó en el desierto de Judea, predicando: – «Convertíos, porque está cerca el reino de los cielos». Éste es el que anunció el profeta Isaías, diciendo: «Una voz grita en el desierto: “Preparad el camino del Señor, allanad sus senderos”».

Juan llevaba un vestido de piel de camello, con una correa de cuero a la cintura, y se alimentaba de saltamontes y miel silvestre. Y acudía a él toda la gente de Jerusalén, de Judea y del valle del Jordán; confesaban sus pecados; y él los bautizaba en el Jordán.

Al ver que muchos fariseos y saduceos venían a que los bautizara, les dijo: -«¡Camada de víboras!, ¿quién os ha enseñado a escapar del castigo inminente?. Dad el fruto que pide la conversión. Y no os hagáis ilusiones, pensando: “Abraham es nuestro padre”, pues os digo que Dios es capaz de sacar hijos de Abraham de estas piedras. Ya toca el hacha la base de los árboles, y el árbol que no da buen fruto será talado y echado al fuego.

Yo os bautizo con agua para que os convirtáis; pero el que viene detrás de mí puede más que yo, y no merezco ni llevarle las sandalias. Él os bautizará con Espíritu Santo y fuego. Él tiene el bieldo en la mano: aventará su parva, reunirá su trigo en el granero y quemará la paja en una hoguera que no se apaga».

La figura de Juan el Bautista nos ayuda hoy a preparar la venida del Señor. Juan, que en hebreo significa “Dios es favorable”, aparece en el desierto de Judea – una región montañosa y desierta – y nos trae un mensaje muy importante para nosotros: «Convertíos, porque está cerca el reino de los cielos». «Convertíos, “metanoéo” (griego), cambiar la mente. Este se refiere a la mentalidad vieja, lejana de Dios y no solo de dios, una mentalida que tiene que ser eliminada con un cambio radical para anular el “cisma cuadriforme” del pecado que aleja al hombre de sí mismo, del prójimo, del mundo y de Dio. La restauración de la comunión y de la paz con nosotros mismos, con el prójimo, con el mundo y con Dios, no es otra cosa que la Redención divina, puesto que ninguna fuerza humana puede alcanzar esta cuadriforme comunicación de vida. Todo esto es un don del Espíritu Santo anunciado por Juan el Bautista» (T. Federici).

La conversión es posible porque Dios nos es favorable, ella es antetodo un don de Dios que ilumina la noche, la oscuridad que existe dentro de nosotros y nos empuja hacia la luz del día.

El Señor que viene es este Día de luz. Dice san Agustín que el Señor no se digna de venir a nuestra vida «si no le preparamos el sendero».

Concretamente: ¿cómo puedo hoy preparar el sendero al Señor que viene? Qué hay en mí que se opone a esta venida del Señor, que me distrae de Él? ¿Cómo puedo allanar sus senderos? No con una visión moralistica de la conversión – de cosas que debo hacer yo, con mis fuerzas -, sino abriendonos en este tiempo al don del Espíritu Santo, como lo hizo la Virgen María.

padre Ezechiele Pasotti

Notas:

  • Uno de los principales términos griegos que en el NT expresan la conversión y la penitencia es precisamente la palabra metanoia (metanoéo, convertirse, hacer penitencia), que en primer lugar significa un primer cambio de mente: meta-nous, que hace posible en el hombre una verdadera conversión de la voluntad y de la vida personal.
  • Cantos: “Consolad a mi pueblo” / “Viene el Señor” / “Vivid alegres”
  • No se canta ni se dice el “Gloria”.

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Esta es la traducción del comentario al Evangelio de cada domingo preparado por el padre Ezechiele Pasotti (sacerdote itinerante del Camino Neocatecumenal) para la Radio Vaticana. Los comentarios de los tres ciclos A, B y C han sido publicados en Italia por el editor Chirico de Napoles con el titulo “I Vangeli delle Domeniche“. No existe, de momento, una edición en castellano. Con el permiso del autor, los comentarios de los domingos de Adviento y del tiempo de Navidad estarán disponibles en este blog personal como una ayuda para vivir – personal y comunitariamente – la Eucaristia del domingo, Pascua de la semana.

Primer domingo de Adviento (año A) – Comentario de Ezechiele Pasotti

adviento1Con el primer domingo de adviento, la Iglesia comienza un nuevo año liturgico. Este domingo se nos presenta una palabra muy fuerte del Señor: “Estad preparados” porqué viene el Señor en la Gloria, como juez de vivos y muertos.

 

Lectura del santo Evangelio según San Mateo 24, 37-44

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: «Cuando venga el Hijo del hombre, pasará como en tiempo de Noé. Antes del diluvio, la gente comía y bebía y se casaba, hasta el día en que Noé entró en el arca;y cuando menos lo esperaban llegó el diluvio y se los llevó a todos;lo mismo sucederá cuando venga el Hijo del Hombre: Dos hombres estarán en el campo: a uno se lo llevarán y a otro lo dejarán;dos mujeres estarán moliendo: a una se la llevarán y a otra la dejarán. Por tanto, estad en vela, porque no sabéis qué día vendrá vuestro Señor. Comprended que si supiera el dueño de casa a qué hora de la noche viene el ladrón, estaría en vela y no dejaría abrir un boquete en su casa. Por eso, estad también vosotros preparados, porque a la hora que menos penséis viene el Hijo del Hombre.

 

Comienza hoy el tiempo de “Adviento”: en latín, la palabra adventus significa “venida”. Podemos preguntarnos: por qué la Iglesia celebra un “tiempo de Adviento”? Porque el Dios que Jesús nos ha revelado es un Dios que viene, que se hace presente; un Dios que no se cansa de repetir: “¡Aquí estoy! ¡Aquí estoy!”, a un pueblo que no tiene (ni) tiempo ni ganas de escuchar. Inclusive cuando, como en el Evangelio de hoy, el Señor nos dice “estad también vosotros preparados, porque a la hora que menos penséis viene el Hijo del Hombre”, no lo dice para fastidiarnos, como si estuviera jugando a ponernos a prueba. ¡Al contrario! Dios ha creado al hombre para el amor y desea que el hombre se regocije por este amor. El amor habla de libertad. El amor habla de bienaventuranza y de felicidad. La gracia de Dios, nos ha concedido un tiempo para encontrarnos con Él, para aprender a gozar de sus dones. Pero sin embargo nosotros, trágicamente agobiados por el miedo a la muerte que cada día nos acecha, preferimos “comer y beber, casarnos…” (cf. Mt 22,30), cosas buenas, dones del Señor, sin duda, pero cosas que pasan y caducan. Estamos totalmente ocupados, todos los días, en resolver nuestras cosas, asuntos vanos, que no nos damos cuenta que el Señor viene y que está presente entre nosotros. Por esto vivimos a menudo como si Él no existiera.

La palabra del Señor nos apremia: – “Estad preparados” -, no para asustarnos, sino para invitarnos a levantar los ojos al Cielo, para pedir al Señor, como repetimos cada día en la Santa Misa: “Ven Señor Jesús, Marana thà.

Este es pues un tiempo de gracia para dar a nuestra vida una dimensión divina, un tiempo para rezar, para despertar nuestro corazón y “correr” alegres al encuentro con el Señor que viene.

***

Esta es la traducción del comentario al Evangelio de cada domingo preparado por el padre Ezechiele Pasotti (sacerdote itinerante del Camino Neocatecumenal) para la Radio Vaticana. Los comentarios de los tres ciclos A, B y C han sido publicados en Italia por el editor Chirico de Napoles con el titulo “I Vangeli delle Domeniche“. No existe, de momento, una edición en castellano. A partir de esta fecha, los comentarios de los domingos de Adviento y del tiempo de Navidad estarán disponibles en este blog personal como una ayuda para vivir – personal y comunitariamente – la Eucaristia del domingo, Pascua de la semana.

“Lo que Dios quiera, eso haré”. El camino de Chiara Maria desde el hospital al paraíso

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La enfermedad y la muerte vivida desde la fe constituyen en el mundo de hoy uno de los principales testimonios que logran tocar los corazones y las conciencias. Muchos han hallado o recuperado la fe al ser testigos de historias como la de Chiara, una joven como cualquier otra que murió con 25 años tras varios años con cáncer. Pero su forma de vivir la enfermedad y su entrega total a Dios ha ayudado mucho a todo su entorno.

Pero esta historia trasciende ya a su parroquia romana pues el testimonio de Chiara ha quedado plasmado en un libro. No sólo aparece su historia de cómo se vive una enfermedad que lleva a la muerte cuando se está en plena juventud sino que también aparecen sus escritos más profundos, sus palabras a Dios. Miguel Cuartero Samperi ha traducido al castellano este testimonio publicado originariamente en la versión italiana de Aleteia y que le ofrecemos a continuación:

Roma – La mañana del 23 de abril de 2016 Dios llamó a Chiara Maria Bruno, una chica italiana de apenas 25 años. Al cabo de seis meses, el mismo día en que la Iglesia recuerda a los fieles difuntos, su padre Alfredo y su novio Stefano recuerdan, en un programa de televisión, aquellos días durante los cuales, con dolor y esperanza acompañaron a Chiara en su camino desde la cama del hospital Policlinico de Roma hasta el Paraíso.

Una enfermedad vivida en una comunidad parroquial
Junto a ellos también habló el padre Domink, sacerdote dominico polaco que acompaña la comunidad neocatecumenal donde Chiara Maria, desde su adolescencia, caminaba junto con cincuenta hermanos en la fe, en la parroquia romana de santa Francesca Cabrini.

Tras cinco años de estudios y análisis sobre unas extrañas manchas que aparecieron en su cuerpo, a los 24 años a Chiara se le diagnosticó un cáncer en la piel; decide entonces llevar aquella cruz, pesada e inesperada, con la ayuda de Dios.

img-20160528-wa0006Quimioterapias, dolores, sufrimientos…
Comienza aquí una serie interminable de quimioterapias, precisamente el 14 de septiembre, día de la Exaltación de la Santa Cruz. Sus amigos, familiares y hermanos de comunidad la recuerdan como una chica que “ha descubierto tener metástasis en el cerebro y sonríe, reza, confía y lucha”. Su funeral fue una fiesta, la celebración de una boda entre Chiara Maria y Dios; amigos y conocidos – llegados para despedirse de Chiara con cantos y oraciones – abarrotaron la iglesia y muchos quedaron fuera sin poder entrar.

Sobre esta historia se ha publicado un libro titulado Credere per Vedere (“Creer para ver”. Editorial ArabaFenice 2016, pp. 123, € 13,00), escrito por su amigo Massimiliano Giglio a los pocos días del funeral con el fin de grabar en la memoria aquél acontecimiento extraordinario del que ha sido espectador privilegiado y en el que ha sido posible ver “el cielo abierto” en los ojos de una chica normal, en la fe de una comunidad cristiana, en las oraciones de unos padres y hermanos, donde se ha experimentado la esperanza de una vida sin fin, capaz de sobrepasar la muerte corporal.

Portada del libro que cuenta el testimonio de Chiara

Portada del libro que cuenta el testimonio de Chiara

Un testimonio de fe que está ayudando a muchos
El autor – así como aquellos que participaron en la edición del libro con sugerencias, consejos y correcciones – está convencido de que el testimonio de esta joven mujer podrá ayudar a muchas personas, como le ha sucedido a él: “Hace solo cinco meses – cuenta en el libro – me encontraba en el infierno. El testimonio de Chiara y su manera de vivir la fe me han abierto los ojos y me han devuelto a la vida. Todo esto me ha hecho ver cuáles son las cosas importantes y experimentar que sin Dios no podemos hacer nada y que junto a Él no hay nada que no podamos hacer”.

El libro aparecen también algunas anotaciones escritas por Chiara Maria durante su última Pascua cuando, obligada a permanecer en el hospital y no pudiendo, por ello, celebrar la Vigilia Pascual con su comunidad, entregó al padre Domìnik unas breves reflexiones sobre cada lectura de la Vigilia, abriendo su corazón a la Palabra de Dios que ilumina la historia:

 “Mi miedo es morir alejada de Cristo”
Comentando la carta de San Pablo a los Romanos, Chiara Maria escribe. “El miedo más grande que tengo, no es el de morir, sino el de morir alejada de Cristo”.

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Chiara, en el hospital acompañada por su familia y amigos

¿Cómo es posible tener esta fe? ¿De donde puede venir la esperanza en la oscuridad que la muerte provoca? El apóstol san Pablo afirma que “si Cristo no ha resucitado, vana es nuestra predicación y vana también es nuestra fe; más todavía: resultamos unos falsos testigos de Dios…” (1Cor 15,14-15). La resurrección de Jesucristo representa el punto de inflexón de la historia del hombre, un vuelco en la comprensión de su vida: solo en el acontecimiento de la resurrección de Jesús el hombre puede hallar una respuesta a las preguntas que le plantean el sufrimiento y la muerte. Si Cristo no ha resucitado todo es vano, todo se derrumba, ninguna respuesta dulce y consoladora se les puede ofrecer a quienes sufren y mueren.

“¡Lo que Dios quiera, eso haré!”
Solo la fe en la resurrección de los muertos puede lograr que un hecho trágico como una terrible enfermedad que se ceba en una joven llena de vida y de sueños, pueda ser vivido en la paz, en comunión con los demás (la “comunión de los santos”) y con Dios, en la esperanza de la resurrección y de la Vida Eterna y no en la rebelión y en la exasperación. Sólo esto puede transformar el luto en una fiesta, la tristeza en alegría, la angustia en quietud: “A Chiara se le recordará por muchos y muchos años por esta razón: nunca nadie la ha escuchado maldecir a la historia, maldecir a Dios, maldecir el tumor, nunca nadie la ha visto intentar bajarse de la cruz”.

Éste es el extraordinario testimonio que nos ha dejado Chiara Maria, que murió diciendo que habría cumplido la voluntad de Dios, cualquiera que fuese: “¡Lo que Dios quiera, eso haré!”. Así – animando desde el lecho de su dolor a sus padres, familiares y amigos con la gracia que recibía del Cielo – nos ha mostrado de manera tangible que es posible subir a la cruz sin maldecir a Dios. Lo ha sido para ella, junto con su comunidad y también es posible para nosotros, si Dios nos lo pedirá y nos dará la fuerza.

Articulo publicado en Religion en Libertad

Abortisti “devastati” piangono Hillary Clinton! La fine del sogno americano pro-choice

clinton-lacrimeI leader abortisti e le organizzazioni che premono per promuovere l’aborto sono letteralmente “devastati” dalla vittoria di Donald Trump alle elezioni presidenziali degli Stati Uniti. Questi gruppi consideravano un dato di fatto la vittoria di Hillary Clinton e il conseguente trionfo delle politiche abortiste.

Ma la batosta è stata terribile visto che il candidato repubblicano aveva annunciato che in caso di vittoria avrebbe ritirato i finanziamenti alla Planned Parenthood, il centro di pianificazione familiare ultimamente al travolto da molte polemiche e scandali legati alla vendita di organi dei feti abortiti. Trump ha anche promesso che, in caso di vittoria, avrebbe appoggiato le iniziative pro-life, grazie anche al sostegno di numerosi cattolici che lo hanno accompagnato nella campagna elettorale, a cominciare da Mike Pence, scelto da Trump come vice presidente, un evangelico, conservatore e attivo sul fronte pro-life che nel suo intervento dopo l’elezione ha ringraziato Dio “per la grazia concessa”.

hillaryclintoncecilerichardsNon è dunque strano che Cecile Richards, presidente di Planned Parenthood abbia inviato una lettera ai suoi collaboratori confidando i suoi sentimenti dopo l’inatteso e “impensabile” esito elettorale. Pur affermando di non avere parole per descrivere quello che è successo durante le presidenziali e quello che ora si prospetta per la sua società, si è detta “arrabbiata, col cuore distrutto, offesa, impressionata, triste, disgustata, vergognata, scoraggiata, esausta e scossa”.

planned_parenthoodSotto l’amministrazione Obama, infatti, la Planned Parenthood riceveva dallo stato 500 milioni di dollari ogni anno di sovvenzioni pubbliche, un idilio che senza dubbio sarebbe continuato (se non migliorato) con Hillary Clinton. Ora inizieranno i guai per una società che nel 2015 è stata costretta a chiudere 23 centri, totalizzando 300 chiusure negli ultimi vent’anni (con Bill Clinton avevano 938 centri mentre, nel 2015, ne sono rimasti 645).

Una delle immagini-simbolo della notte elettorale sono state le lacrime dei seguaci della Clinton, increduli del fatto che, nonostante l’appoggio dell’establishment, avevano perso queste elezioni. In tutti i media sono apparse le foto dei fan della Clinton in lacrime.

Ma una di queste immagini ha un enorme valore simbolico che trascende l’immagine stessa. Si tratta della foto, scattata da LifesiteNews, nella quale compare una donna sconsolata piangendo accanto a un uomo, anche lui visibilmente commosso.

ilysehogueNon si tratta di una anonima fan della Clinton ma di Ilyse Hogue, presidente della NARAL (National Abortion Rights Action League) una delle più potenti lobby abortiste degli Stati Uniti. Questa organizzazione fu fondata con l’obbiettivo di ottenere l’aborto libero durante tutto il tempo della gravidanza.

Hogue era a un passo di coronare il suo sogno, Hillary Clinton aveva infatti annunciato in campagna elettorale che ogni donna aveva diritto ad abortire fino al momento prima del parto. Si capisce dunque che la sconfitta contro Trump ha lasciato questa leader abortista (una delle voci più influenti e popolari del fronte pro-choice americano) sprofondasse del tutto. “Abbiamo bisogno di Hillary” aveva gridato in un raduno democratico, mentre travolta dagli applausi raccontava la sua “fortunata” esperienza di “aborto compassionevole” procurato in gioventù al fine di poter “realizzare i suoi sogni” libera da impedimenti.

Ilyse Hogue ha dovuto dire addio al sogno di un’America paradiso abortista; ha visto improvvisamente sparire in un baleno l’arrivo di ingenti finanziamenti per l’aborto, la nomina di giudici abortisti nella Corte Suprema, così come l’imposizione di una politica estera che imponesse l’aborto e l’ideologia gender in tutto il mondo (programma che gli Stati Uniti hanno già messo in pratica in molti paesi del terzo mondo)

A proposito di NARAL il sito BallotPedia.org (enciclopedia online di politica americana) segnala che per la campagna elettorale del 2012 questo gruppo abortista ha speso più di 1,7 milioni di dollari per promuovere candidati pro-choice ma, soprattutto, per screditare, attaccare i candidati pro-life che potevano rappresentare un pericolo per la loro campagna.

Dal canto suo, il neo eletto presidente americano Donald Trump, in un articolo pubblicato il 23 gennaio sul Washington Examiner aveva esposto la sua visione “per una cultura della vita” schierandosi apertamente e con orgoglio per il diritto alla vita:

“Io sono per il diritto alla vita. Ho questa posizione pur ammettendo eccezioni in casi di stupro, incesto o quando è a rischio la vita della madre. Non sempre l’ho pensata così, ma una esperienza personale assai significativa mi ha portato a riconsiderare il prezioso dono della vita”. Si tratta – scriveva Trump – del “primo, e il più importante, dei nostri diritti «inalienabili»“. “Con il tempo la cultura della vita di questo Paese ha preso a scivolare verso una cultura della morte”.

Il 5 ottobre Trump inviò una lettera a Gail Buckley, presidente della Catholic Leadership Conference, ribadendo ai cattolici:

Sono e sarò pro-vita. Difenderò la vostra libertà religiosa e il diritto a praticarla pienamente e liberamente, come individui, come proprietari di negozi e istituzioni accademiche. Mi assicurerò che ordini religiose come Le Piccole Sorelle dei Poveri (che hanno sfidato Obama su contraccezione e aborto. Ndr.) non vengano attaccate dal governo federale a causa della loro fede.

Sono dichiarazioni che i grandi media hanno volutamente ignorato per evitare di incoraggiare il voto repubblicano, ma che ora “rischiano” – se il neo presidente manterrà le promesse – di tradursi in politiche concrete a favore della vita e dei diritti dei nascituri, di quella minoranza perseguitata, forse l’unica minoranza ignorata nella campagna elettorale di Hillary Clinton, che ora può, con ragione, sperare in qualcosa di nuovo.

“L’iniziazione cristiana contro la secolarizzazione”: intervista a Kiko Argüello

annotazioniRiportiamo l’intervista a Kiko Argüello, iniziatore del Cammino Neocatecumenale, apparsa oggi 11 novembre sul Corriere della Sera e curata da Gian Guido Vecchi in occasione della pubblicazione del libro Annotazioni (Cantagalli 2016). Il libro (traduzione dell’originale spagnolo pubblicato dalla casa editrice BAC di Madrid) verrà presentato il 25 novembre al Teatro Olimpico con la partecipazione, oltre che dell’autore, di Sua Ecc. il cardinale Gerhard Müeller – Prefetto della Congregazione per la dottrina della fede – e del ministro dei trasporti Graziano del Rio.

CITTÀ DEL VATICANO – «Vede, l’Europa oggi si trova nell’apostasia. Ha abbandonato il cristianesimo». Le mani intrecciate, lo sguardo assorto. S’interrompe, cerca la sua Bibbia, «ecco qua, San Paolo, Tessalonicesi 2, prima che torni Cristo “dovrà infatti avvenire l’apostasia ed essere rivelato l’uomo iniquo…”». È passato più di mezzo secolo da quando un pittore di venticinque anni, Francisco «Kiko» Argüello, andò a vivere nel 1964 tra i baraccati di Palomeras Altas, alla periferia di Madrid. Oggi la barba è rada e grigia ma gli occhi ardenti sono gli stessi del giovanotto ritratto in una foto di allora, «questa era la mia baracca, doveva vedere le facce quando venne a trovarci l’arcivescovo di Madrid!», alla parete di legno una Croce e un ritratto di San Francesco. Una scelta all’origine di quello che sarebbe divenuto il Cammino neocatecumenale, nel frattempo diffuso in 900 diocesi di 105 nazioni, con oltre ventimila comunità in seimila parrocchie, circa cinquecentomila persone solo in Italia. Nel Libro «Annotazioni» (Cantagalli) ha raccolto 506 riflessioni scritte tra il 1988 e il 2014.

Una sorta di bilancio?
«Piuttosto una specie di testamento per i catecumeni. Ho pensato di confessare loro tutte le mie sofferenze e i pensieri che ho avuto in questo tempo. Il mio primo pensiero è che il Signore, tra tanti problemi e difficoltà, ci è stato sempre vicino».

Scrive che tutto è cominciato dai poveri. Oggi in Europa si moltiplicano i muri, in un paesino italiano la gente ha alzato barricate davanti a donne e bimbi profughi. Che succede?
«Arrivano i profughi e non c’è più l’amore per l’altro, il principio della civiltà cristiana. Il principio del paganesimo invece è che l’uomo vive per sé. Qui sta l’apostasia. Il mistero dell’iniquità sta preparando l’arrivo dell’empio. Stiamo costantemente ricevendo una catechesi sull’ateismo, l’unico che si muove è Papa Francesco. È impressionante, le nazioni scandinave sono quasi totalmente atee, in molti Paesi quasi il 50 per cento non è battezzato, le chiese sono chiuse…La nostra civiltà sta facendo acqua e allora si capisce che ognuno voglia vivere meglio che può. San Paolo si fa una domanda geniale: “Perché Cristo è morto per tutti?”. E risponde: “Perché l’uomo non viva più per se stesso”. All’uomo che pone al centro della sua vita il vivere bene, l’essere felice ad ogni costo, non importa nulla dell’altro. Se questi profughi ti disturbano o impediscono il benessere egoista, alzi muri e barricate».

kiko e francescoIl Cammino nasce in periferia. Francesco dice che dalla periferia si vede meglio la realtà. Perché?
«Perché l’uomo che vive normalmente non pensa alla gente che soffre, ai poveri, sta fuori dalla realtà della vita. Giovanni XXIII diceva che il rinnovamento della Chiesa sarebbe venuto dai poveri e nel mio caso è stato profondamente vero: i poveri che erano con me, analfabeti, zingari, hanno risposto in un modo così sorprendente che, grazie a loro, è nata la celebrazione della parola di Dio nel Cammino. Io mi sono trovato con il problema profondo della sofferenza degli innocenti, gente crocifissa per i peccati di altri. Sartre diceva: guai all’uomo che il dito di Dio schiacci contro il muro! Io ho visto gente schiacciata contro il muro, ragazzi violati, donne picchiate, e mi chiedevo: perché non a me?».

E come si è risposto?
«Di fronte a tanta sofferenza, o uno prende il mitra come Che Guevara oppure si incontra con Gesù Cristo. Cristo crocifisso è la risposta profonda al dolore e al male nel mondo. Volevo aiutare, e tra le baracche ho scoperto che c’è una presenza reale di Cristo in quelli che sono vittime dei peccati degli altri. Nietzsche dice che se Dio, potendo aiutare, non lo fa, è un mostro; e se invece non può aiutare, non c’è. Ma è una menzogna: più che morire, Dio non può fare. Sono andato a vivere con i poveri desiderando che la seconda venuta di Cristo mi trovasse ai piedi di Cristo crocifisso negli ultimi».

anotaciones-espNel libro, parlando di Palomeras Altas, scrive: «Cristo era lì presente. Tutto parla di Lui. Io e Lui, uno, perfettamente uno». Come si arriva a sentire la voce di Dio e parlare con Lui?
«Ebbi una crisi di fede molto profonda e avevo bisogno assolutamente di una risposta, di sapere se siamo soli nell’universo o se Dio esiste. Ero sorpreso che la gente vivesse senza rispondere a questa domanda. Per me era questione di vita o di morte. Ho letto Henri Bergson, per il quale l’intuizione è un mezzo di conoscenza della verità superiore alla ragione. E mi sono reso conto che in fondo la mia intuizione più profonda, come artista, non era d’accordo con chi diceva che tutto è un assurdo e la vita è un caso. Così sono entrato nella mia stanza e ho gridato e pianto ed è successo qualcosa di sorprendente: ho avuto la risposta, Dio c’era, una certezza assoluta. Sono andato a vivere con i poveri e Dio era lì con me, in modo reale, presente, lo sentivo in tutto il corpo».

Che cosa direbbe a chi non crede?
«Gli direi di chiedersi: “Ma Dio c’è o non c’è?”. In questa ricerca, se è onesto e non mente a se stesso, Dio gli risponderà».

La crescita dei neocatecumenali sembra andare controcorrente rispetto alla «secolarizzazione» crescente. Come se lo spiega?
«Papa Benedetto XVI ha detto che noi siamo un carisma, un dono dello Spirito Santo per aiutare la Chiesa. Il carisma è una grazia per rispondere a una sfida. Viviamo in un cambio d’epoca, come diceva Giovanni XXIII convocando il Concilio, una delle epoche più tragiche e terribili della storia della Chiesa perché si tratta di mettere a confronto il Vangelo con la modernità…Dio ci ha suscitato, partendo dai poveri, per riscoprire nella Chiesa l’iniziazione cristiana, l’essenziale del cristianesimo, e rispondere alla secolarizzazione. Giovanni Paolo II riconosce il Cammino come un “itinerario di formazione cattolica”. Non si può abbandonare la gente. La maggior parte delle parrocchie è obsoleta, se non fortifichi la fede rimarranno quattro gatti. Spesso ci sono quasi solo messe, per lo più frequentate da anziani. Dove sono i figli?».

A proposito: perché le famiglie neocatecumenali hanno tanti figli?
«Perché prendiamo sul serio l’Humanae Vitae di Paolo VI, ogni atto coniugale deve essere aperto alla vita. San Giovanni Paolo II, nell’85, ha detto che questa crisi europea ha come centro la distruzione della famiglia. E invitava i vescovi a lasciare i loro schemi a volte atrofizzati per andare là dove lo Spirito Santo già sta agendo, ricostruendo le famiglie, suscitando vocazioni…».

Ci sono state sospetti anche nella Chiesa: un movimento chiuso, con propri riti…Come risponde?
«Non si capisce cosa sia una iniziazione cristiana. Pensano che siamo un movimento, un ordine religioso, una realtà a sé con un fondatore, un certo Kiko… Ma è dovuto ad ignoranza. Gesù ha detto: “Amatevi come io vi ho amato”. Ma amare chi? Nella Chiesa primitiva si viveva il cristianesimo in comunità. “In questo amore riconosceranno che siete miei discepoli”. Ma la gente nelle parrocchie, come vede una comunità, pensa che siamo chiusi, una chiesa parallela. Si tratta di accettare le critiche con pazienza e con umiltà. Sa cosa mi disse Paolo VI? Sii umile e fedele alla Chiesa, e la Chiesa ti sarà fedele».

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